TRATAMIENTO
Para
este estudio de caso se plantea trabajar bajo dos terapias la primera la terapia centrada en esquemas
de Jeffrey Young y la segunda, la terapia cognitiva de Beck, las cuales serán integradas y apoyadas durante el tratamiento.
La primera terapia ofrece, tanto al terapeuta como al paciente,
un marco integrador que le sirve para organizar y comprender patrones
profundos, persistentes y autoderrotistas de pensamiento, conducta, sentimiento
y de relaciones con los demás, que Young bien a denominado esquemas
disfuncionales tempranos. La terapia de los esquemas evolucionó a partir del tratamiento
cognitivo de Beck. Las estrategias cognitivo-conductuales han demostrado ser
efectivas para muchos trastornos del eje I, que incluyen trastornos del estado
de ánimo, ansiedad, sexuales, trastornos alimentarios, somatoformos y de
consumo de sustancias.
Young
plantea que los esquemas son la secuencia de una interacción entre unas
necesidades emocionales centrales no satisfechas en la infancia, experiencias tempranas
y el temperamento innato del niño.
Ha
postulado 5 necesidades emocionales centrales:
1)
Afectos seguros con otras personas.
2)
Autonomía, competencia y sentido de identidad.
3)
Libertad para expresar las necesidades y emociones válidas.
4)
Espontaneidad y juego.
5)
Límites realistas y autocontrol.
De
acuerdo con el modelo de los esquemas, un individuo psicológicamente sano es el
que puede conseguir satisfacer adaptativamente estas necesidades emocionales
centrales.
Este
tipo de terapia puede ser breve, es decir, durar unas 35 sesiones.
La
primera fase del tratamiento, es decir, la fase de evaluación y educación en la
terapia centrada en esquemas.
En
primer lugar, se hace una revisión de vida del cliente, identificando aquellos
patrones que le funcionan y se relacionan los problemas actuales del paciente con
sus orígenes históricos.
En segundo
lugar, los clientes deben examinar sus respuestas
dadas a una variedad de inventarios de esquemas desarrollados por el grupo de
Young, como por ejemplo, Cuestionario de Esquemas de Young y Brown, el
Inventario de Evitación de Young y Rygh, el Inventario de Compensación de
young, o el Inventario Parental.
En
tercer lugar, los esquemas se activan mediante técnicas experienciales, como
por ejemplo, técnicas en imaginación, silla vacía, etc.
En
cuarto lugar, se discuten los patrones comportamentales que provocan esos
esquemas en el marco de la relación terapéutica.
Y en
quinto lugar, se descubren los modos de esquemas disfuncionales de larga
duración, los estilos de afrontamiento de los clientes y otras conductas desadaptativas
que interfieren con la satisfacción en las relaciones y en su campo profesional.
La
segunda fase de tratamiento es, propiamente, la de cambio.
En
esta segunda fase de tratamiento, el terapeuta debe intentar mezclar, de una
forma flexible y creativa, las técnicas cognitivas, experienciales,
conductuales, e interpersonales de las cuales se dispone para el tratamiento con
pacientes.
La segunda terapia la de cognitiva de Beck, plantea que los trastornos psicológicos provienen con frecuencia de maneras
erróneas de pensar concretas y habituales, maneras que conforman distorsiones cognitivas;
plantea que las "distorsiones
cognitivas" se producen por una dinámica cognitiva que se da a tres niveles:
creencias nucleares, creencias intermedias, y pensamientos automáticos.
El
abordaje terapéutico planteado para este es que una vez identificados los
pensamientos automáticos y pensamientos nucleares, se procede a enfrentar al
cliente a sus propios pensamientos con preguntas como las siguientes: ¿Cuál es
la evidencia a favor, y en contra de esta idea?,¿Hay alguna otra explicación
diferente a la que Ud. le da a este asunto?, ¿Qué es lo peor que puede pasar?,
¿Podría resistirlo?, ¿Qué es lo mejor que pueda pasar?, ¿Qué es lo más probable
y realista que pase?, ¿Cuál es el efecto de pensar así?, ¿Cuál sería el efecto
de pensar diferente?, ¿Qué pude hacer al respecto?, ¿Qué le diría a un amigo en
la misma situación que Ud.? Este tipo de preguntas no dan la solución, pero
guían al cliente a hacer descubrimientos importantes para causar una disonancia
cognitiva, técnica que se conoce como “descubrimientos guiados”.
Una
vez descubierto lo ilógico de su pensamiento, se invita al cliente a buscar
pensamientos alternativos y a escribirlos en “tarjetas de afrontamiento”,
especialmente aquellos que parecen tener un efecto positivo en sus emociones.
El
mantener un inventario de actividades, el identificar pensamientos
disfuncionales en inventarios de pensamientos automáticos, el entrenamiento en
solución de problemas, entrenamiento en habilidades sociales, entrenamiento en
toma de decisiones, experimentos conductuales, técnicas de distracción y
reenfoque, técnicas de relajación, exposición sistemática, psicodrama o juego
de roles, imaginaría, tareas y desensibilización sistemática son otras de las
muchas actividades terapéuticas utilizadas en la terapia cognitiva.